viernes, 30 de agosto de 2013

CUERPO EN ARMONÍA -Las leyes naturales del movimiento-



CUERPO EN ARMONÍA
Leyes naturales del movimiento
Joaquín Benito Vallejo
INDE Publicaciones Colección Verde. Barcelona 2001


Se describen en la obra las LEYES NATURALES por las que se rige el movimiento humano, así como, la forma de aplicarlas e incorporarlas al propio cuerpo en la vida cotidiana para que se mantenga en un grado óptimo de salud. 
Se incluyen para ello, ademas de las explicaciones teóricas correspondientes, una amplia gama de ejercicios (casi 300), a través de los cuales se pueden practicar y aprender todas y cada una de las leyes del Movimiento Orgánico.
El libro es un manual básico para estudiantes, monitores, profesores, etc. de las diversas disciplinas en que el movimiento se ve implicado, desde una óptica pedagógica, deportiva, expresiva, terapéutica o de ocio. Sirve para cualquier persona en general como mantenimiento integral, desde esa múltiple perspectiva física, psíquica y relacional del movimiento.

domingo, 11 de agosto de 2013

Una pequeña muestra sobre la rítmica del Movimiento Orgánico

Una pequeña muestra sobre la rítmica del Movimiento Orgánico
Mercedes Ridocci

Una vez integradas las bases del Movimiento Orgánico y después de una sensibilización realizada a través de una serie de ejercicios donde se utilizan diferentes relaciones tanto espaciales como temporales entre los dos centros de energía (cinturón pélvico y cinturón escapular), se entra en una investigación personal sobre el Movimiento Orgánico.


Chicos: cuando queráis, comenzamos. 

-  Adoptar una cómoda postura en el suelo, una postura
que os permita “salir” hacia el espacio. Partiremos de la imagen de una célula. Sintámonos una célula, identifiquémonos con ella. Recordemos sus movimientos de expansión y repliegue.

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Comienzo a ver recorridos de movimiento globales que parten de la pelvis y se bifurcan hacia la periferia, transmitiéndolo por las diferentes partes del cuerpo, en distintas direcciones, expandiéndose hacia el espacio para después volver a replegarse.

Llevados por estos movimientos vais a permitir que el cuerpo vaya transformando sus apoyos respecto al suelo, en un fluir constante y armonioso. Id sintiendo la rítmica que se desprende de vuestros impulsos.

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Observo cómo los impulsos que generan sus movimientos son a veces mas fuertes, a veces mas suaves, sucediéndose de recorridos más rápidos o más lentos; a veces siguen una línea recta, a veces se curvan o retuercen; a veces se proyectan mas allá del espacio físico, a veces apenas llegan al límite del cuerpo volviendo hacia el centro pélvico, creando ondas energéticas de movimiento mas o menos abiertas, mas o menos cerradas; a veces el recorrido se hace liviano, a veces se hace pesado y con resistencia. Todo ello va dando lugar a una rítmica que no está sujeta a ninguna métrica, es un ritmo vivido y sentido, que surge de los diferentes impulsos y de los diferentes recorridos dados al movimiento.

Bien, muy bien. Avancemos un poco más. 

-   Pasemos ahora a trabajar sobre recorridos orgánicos donde intervienen primordialmente los brazos: el cinturón escapular será nuestro centro de acción, será de donde nazcan los impulsos que recorriendo las diferentes articulaciones de los brazos, darán lugar al movimiento.

-   Comenzaremos movilizando el cinturón escapular. Los brazos, en principio, no intervendrán para nada, colgarán pasivos a lo largo del cuerpo.

-  Un hombro que rota hacia dentro, el omóplato que se separa de la columna; hombros que rotan hacia fuera, omóplatos que se acercan a la columna; un hombro que avanza mientras otro retrocede, un omóplato que se acerca a la columna mientras otro se aleja;...

-  ¿Se transmiten estos movimientos hacia la cabeza y hacia la columna dorsal?

-  Dejemos que el movimiento se vaya transmitiendo hacia los brazos, proyectándose hacia el espacio. Un nuevo movimiento del cinturón escapular dará lugar a un nuevo recorrido, a una nueva forma de proyección.

Observo los diferentes recorridos, las direcciones, los planos en los que se proyecta el movimiento, las trayectorias rectas y curvas, los tempos que van utilizando,...

-  Ahora me gustaría que, en un momento determinado combináramos los movimientos originados en la pelvis que se desarrollan a través de todo el cuerpo, con movimientos que parten del cinturón escapular y se bifurcan hacia los brazos, encontrando la lógica orgánica en los pasajes de uno a otro, la coherencia entre la expresión que contienen las partes silenciadas con las actuantes, encontrando una rítmica que se sucede de unas partes a otras.
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El movimiento cuando es orgánico, según se esté utilizando su proyección hacia el espacio, los impulsos, las relaciones entre las diferentes partes del cuerpo, los tempos, los ritmos, etc., refleja la metáfora que representan los diferentes seres y o elementos de la naturaleza.

jueves, 27 de junio de 2013

Vivencia y desarrollo de la capacidad de tensión y distensión muscular.


Vivencia y desarrollo de la 
capacidad de tensión y distensión muscular.

Joaquín Benito Vallejo


La acción más básica y primordial que todo organismo ejerce es la alternancia entre la tensión y la distensión
La 1º regla del movimiento radica también ahí,  el juego o la alternancia entre la tensión y la distensión. 
Es la acción más básica y esencial de un músculo, a la vez que tiene lugar en todas las actividades de los organismos vivos como son por ejemplo la respiración y la circulación sanguínea. 
Una acción por la cual, el músculo, el órgano, el organismo, se mantienen vivos y activos, pudiendo ejercer sus diferentes funciones.

¿Qué significa esto?


Los músculos tienen la capacidad de contraerse y de descontraerse. De extenderse y de distenderse. 


Todo músculo, desde un estado supuesto de no estar haciendo nada –desde una supuesta relajación-, puede contraerse, lo que significa acortarse, endurecerse, comprimirse, etc., y lo que a su vez también exige un aumento de la tensión, de la fuerza o de la energía. 

Esta acción se realiza continuamente en las actividades cotidianas o movimientos que requiere la actividad diaria como  coger un objeto, cambiarlo de lugar, etc., todas las acciones que podamos imaginar.

Y también ocurre este cambio en la tensión muscular a consecuencia de las emociones, reflejándose estas en contracciones diversas del cuerpo.

Bien, esto es una fase, una cara de la acción muscular. 
La otra, que debe suceder a continuación, es la de volver a su estado inicial de inactividad, es decir, debe descontraerse o distenderse, perdiendo su contracción y su estado de tensión.

Uno de los aspectos esenciales que tenemos que desarrollar en nuestras clases de movimiento, es desarrollar la capacidad de sentir y percibir las acciones de contracción de los músculos y su correspondiente y seguida acción de descontracción. 

Esta acción doble, distinta y complementaria,  siendo elemental, es a la vez casi desconocida, o mal conocida y poco vivenciada, para la mayoría.


Las experiencia de contracción y descontracción deben practicarse con todos y cada uno de los músculos de las distintas partes del cuerpo, y de diversas maneras, acrecentando la capacidad de percibir y de dirigir autónoma y voluntariamente la virtud de graduar las tensiones musculares. 
Llegando con esas acciones a desarrollar otra regla del movimiento: tener el tono o tensión justa y equilibrada en todas y en cada parte  del cuerpo, el tono o la tensión que requiere cada acción y cada inacción.


Al principio esa percepción está poca afinada, es un poco burda, fijándose solo, o ni siquiera esto, en diferenciar un músculo contraído o descontraído.


Pero después, poco a poco, la percepción y la capacidad de contraer y descontraer, se va haciendo más fina, regulada, controlada, diferenciando diversos grados de contracción y descontracción.


Esta es la tarea, realizar la contracción de la manera más lenta y gradual posible, con el fin de aumentar la percepción y de desarrollar la capacidad de graduar la tensión.

Hay que insistir siempre en ello.

Esa sería la 1ª fase de la contracción,  llegando al máximo de la fuerza. 
En una 2ª fase, ponemos la atención en mantener la tensión durante unos instantes o durante varias respiraciones, viviendo el máximo grado de tensión. 
La 3ª fase sería la descontracción, en la que tratamos de permitir que la tensión o contracción se vaya evaporando lo más lentamente posible, de una manera involuntaria, es decir que, percibamos como la tensión va desapareciendo gradualmente, volviendo el músculo a su estado primigenio de relajación, y volviendo a su posición natural, la zona corporal que se movilizó. 
La 4ª fase antes de volver a realizar otra contracción consiste en percibir la distensión.

Esa sería la pauta básica para vivenciar y desarrollar la capacidad  de percibir, -sin cuya percepción no se puede llegar a desarrollar la capacidad de realizar, -anexa a la percepción-, debidamente la contracción y su correspondiente descontracción.

Bien, ahora quisiera mencionar algunas cosas relacionadas con esto.


1-     Desde su estado de relajación, el músculo puede contraerse, pero también estirarse. Son dos acciones distintas y contrarias. Pero son acciones en que la tensión crece y aumenta desde su estado relajado. En las actividades cotidianas y laborales realizamos ambos tipos de acciones, pero quizá,  en la inactividad o en el mantenimiento de las posturas habituales ligadas al desempeño del trabajo, hay una tendencia a contraerse, y sobre todo con las emociones y preocupaciones.  La contracción supone una retención de la tensión que a la larga conlleva dolencias y deformaciones de la estructura corporal así como disfunciones. Por ello, y en general hay que favorecer los estiramientos. Estos son revitalizadores, donde la energía o tensión se proyecta al exterior en lugar de quedar retenida en el interior.


2-     En cada segmento corporal, hay al menos dos pares de músculos realizando a la vez una acción contraria. Unos son los agonistas y otros los antagonistas. Cada acción o movimiento comporta que unos de estos músculos se contraigan mientras que otros se estiren. Por  lo tanto, en las tensiones o contracciones mantenidas durante mucho tiempo, haciéndose crónicas, unos músculos quedan acortados mientras que sus antagonistas quedan laxos. Unos y otros pierden su capacidad, su tono justo, no solo la posibilidad de realizar su acción contraria, sino que pierden una cierta capacidad de movimiento global, la capacidad de movimiento merma. 


3-     La acción básica de tensión – bien sea por contracción o por extensión-  y su correspondiente distensión, son la clave de los métodos conscientes de relajación, y a su vez, de percepción y consciencia corporal, de conocimiento de uno mismo. De la misma manera que son las claves del movimiento y a su vez, del ritmo corporal.

martes, 4 de junio de 2013

¿Qué define al Movimiento Orgánico?


¿Qué define al Movimiento Orgánico?
¿qué le diferencia de las demás técnicas o metodologías corporales?
Joaquín Benito Vallejo






En Cuerpo en armonía [1] así como en otros artículos, hemos expuesto y mencionado las leyes naturales –orgánicas- del movimiento. Todas ellas enmarcan las reglas que definen y hacen que el movimiento se desarrolle orgánicamente.

¿Pero habría alguna de estas normas que lo definiera de modo que se viera claramente su identidad y diferenciación  respecto de otras técnicas corporales, aunque sin embargo, pudieran compartir alguna de las leyes naturales?

Hay un aspecto que ninguna otra técnica desarrolla, al menos de manera consciente. Este es quizá, las relaciones que de modo natural –orgánico- se establecen entre todas y cada una de las partes del cuerpo al realizar un movimiento.
Sabemos que todo lo que ocurre en una zona repercute en las demás en mayor o menor medida, dependiendo de si la zona es periférica o central. 
Desde la periferia la influencia es menor, mientras que es mayor si se realiza desde el centro: la pelvis, considerada el centro energético del movimiento.   

Pero aunque la influencia sea más sutil, también desde la periferia, pies o cabeza, se puede notar su influenza. 
Esta influencia la denominamos pasaje de energía o de movimiento, o también recorrido del movimiento dentro del cuerpo. [2] 
Ello quiere decir sencillamente que el movimiento se transmite de modo natural desde la zona donde se ha iniciado el movimiento hacia las demás zonas. 
Este recorrido del movimiento es natural, orgánico, basándose en leyes naturales, * físicas, leyes de la energía y de la fuerza de gravedad a las que el cuerpo humano está sometido. 
Cuando esa influencia no se produce, una de las causas es que la energía del conjunto del cuerpo no es la adecuada. [3]
El pasaje de energía significa economía de esfuerzos, dejar que unas zonas rieguen a otras, disfrutar del movimiento global.

Basándonos en los planos en que el movimiento puede ser realizado, los recorridos del movimiento por el conjunto del cuerpo son distintos, las respuestas orgánicas de las diferentes zonas es también variada. 
También es distinta la respuesta dependiendo de la posición en la que se encuentre el cuerpo: erguida, acostada, sentada, etc., etc.
También varían las influencias si se permanece en una postura  estática o estamos desplazándonos.

En el plano sagital  -movimientos de adelante – atrás, abajo – arriba-, los movimientos de la pelvis son anteroversión y retroversión. La influencia de estos movimientos en la columna son con una curvatura hacia adelante o hacia atrás; la cabeza, en la vertical vendría adelante, mientras que en la horizontal sería hacia atrás; hacia las piernas, la retroversión las flexiona, mientras que la anteroversión las estira. Los omóplatos se abren o se cierran produciendo a su vez, la rotación externa o interna de los brazos. Los pies tenderían a una flexión o a una extensión. El peso del cuerpo en la vertical va de dedos a talón.  El cuerpo se mantiene en la vertical repartiendo sus masas en torno al eje. 
Aunque hay  diversos matices, en general, la retroversión produce un movimiento de repliegue –centrípeto- mientras que el de anteroversión, el movimiento contrario, de expansión –centrífugo-.

En el plano frontal  -movimientos de izquierda – derecha y arriba – abajo-, la pelvis bascula hacia izquierda o derecha, produciendo en la columna arcos laterales a un lado o al otro, que se prolongan hacia la cabeza y hacia los pies. El peso en vertical va de un lado al otro. Los omóplatos pueden abrirse, cerrarse o contramoverse, así como los brazos pueden realizar rotaciones internas, externa o contrarias.

En el plano transversal  -movimientos de rotación a cada lado-, la pelvis gira adelante y atrás produciendo en la columna rotaciones de mayor o menor grado, como un ligero movimiento en espiral. Así pues, la cabeza gira en el mismo sentido finalizando el movimiento nacido en la pelvis.

Todas estas influencias han de ser vividas en el movimiento, dejando que se desarrollen de modo natural. 
Una cosa es esta y otra muy distinta, intentar realizar estas relaciones de modo mental, sin haberlo sentido, ni vivido, ni integrado a través del movimiento, sino solo con la idea de que deben ser como se han descrito. 
Debemos experimentar todo desde el movimiento, partiendo desde diferentes zonas, sintiendo cuáles son las influencias desde uno u otro lado, desde el centro a la periferia, desde una zona concreta a las partes más cercanas y  las más lejanas. Permitiendo que el cuerpo vaya abriéndose, si no lo está, a estas interrelaciones naturales.

Por ejemplo:

A-    podemos comenzar movilizando la cabeza en cada uno de los planos. 1- adelante – atrás; 2- izquierda – derecha; 3- Girando a cada lado. Posteriormente, aumentamos el movimiento en cada plano, de modo que se involucre en el movimiento a la columna. Sintamos cómo se transfiere el movimiento de la cabeza a la columna en cada plano. En una tercera fase, podemos combinar en movimiento en los tres planos sintiendo la interrelación columna –cabeza, y permitiendo que esta se desarrolle con libertad.

B-    Otro aspecto a vivenciar puede ser; desarrollar los movimientos de la pelvis y su interrelación con la columna en cada plano de movimiento, siguiendo un proceso similar al desarrollado anteriormente en A., para acabar fusionando los puntos A y B, sintiendo y desarrollando todo el movimiento desde pelvis, columna y cabeza.

C-    Vamos a desarrollar ahora el movimiento de los brazos. Mediante el cierre y la apertura de omóplatos, llevamos el movimiento hacia los brazos, -pasaje de energía-,  realizando las correspondientes rotaciones internas y externas. No nos vamos a fijar aquí en los planos, sino que vamos a ir haciendo estos movimientos llevándolos poco a poco y muy lentamente al principio, hacia todas las direcciones espaciales: adelante, arriba, a los lados, a cada lado, etc., etc. Vayamos sintiendo cómo se relacionan los movimientos de brazos, con pelvis – columna – cabeza y también, el juego de piernas y los cambios de apoyo con el suelo.

D-    Otra vivencia la haremos partiendo de los pies. 1- Vamos a empezar sintiendo los apoyos de los pies con el suelo. Cómo se distribuye el peso del cuerpo a lo largo y ancho de los pies. 2- Traslademos el peso de un pie al otro. 3- Ahora, pasamos el peso de adelante a tras, de talones a dedos y viceversa. 4- Y por último en redondo: adelante – derecha – atrás – izquierda - … Con círculos a la a la inversa. 5-Al realizar los traslados de peso en todas estas direcciones, dejemos que las rodillas se flexionen, que se estiren, encontrando el fluir natural por ellas.

E-    Unamos y combinemos todos estos puntos A – B – C – D. Podemos utilizar la imagen de algas moviéndose desde su raíz, y / o impulsadas por corrientes de agua, donde todo el cuerpo se mueve y participa del movimiento.



[1] Cuerpo en armonía –Leyes naturales del movimiento- J. Benito Vallejo – Ed. INDE Barcelona 2001
[2] Movimiento Orgánico, La fluidez de la energía. 

jueves, 7 de febrero de 2013

CUERPO - MOVIMIENTO


Cuerpo materia - ---  Movimiento herramienta
Cuerpo naturaleza -  Movimiento lluvia sol
Cuerpo tormenta - -  Movimiento trueno relámpago
Cuerpo paisaje ------ Movimiento río montaña
Cuerpo tierra - ------- Movimiento arado simiente
Cuerpo matriz - ------ Movimiento esperma
Cuerpo belleza - ----  Movimiento amor
Cuerpo arcilla - ------ Movimiento alfarero
Cuerpo piano - ------  Movimiento músico

Todo se desarrolla en el cuerpo
Todo lo desarrolla el movimiento.
Cuerpo orgánico / natural / sintiente / consciente
Cuerpo alma / espíritu / imagen / realidad
Cuerpo sensible / sensorial / sensual / sexual
Cuerpo piel / corazón / emoción / sentimiento
Cuerpo movimiento / acción / imaginación / conmoción / comunicación
Cuerpo que percibe / cuerpo que da / cuerpo que recibe
Cuerpo que sufre / que ríe / que siente / que se estremece / que ofrece


sábado, 5 de enero de 2013

RITMO - VIDA - MOVIMIENTO



Ritmo es fluir. Fluir es movimiento. Movimiento es vida. 
Vida es emoción y sentimiento. 
Ritmo es lo que fluye, lo que se mueve. 
No existe movimiento sin ritmo, ni ritmo sin movimiento. 
La vida es movimiento. 
El cuerpo humano es movimiento y ritmo. 
Antes de existir la música ya existía el movimiento y el ritmo. 

La música nace de ellos. 
Es una abstracción, una representación sonora del movimiento. 
El movimiento –humano- es vida, pasión, emoción.  
No existe la vida sin emoción, tampoco el movimiento, porque éste es la expresión de aquella. 

Ritmo - vida - movimiento.  
¿Cómo nos movemos?
¿Por qué nos movemos?
¿Con qué ánimo?
¿Con qué fuerza? 
¿Con qué intensidad? 
¿Con qué duración?
¿Cómo crece o decrece?
  ¿Cómo se repite?
 ¿Cómo se acelera o desacelera?
 ¿Con qué lentitud?
¿Con qué prisas? 
¿Con qué ilusión? 
¿Con qué desesperación…..? 
Todo eso es movimiento, movimiento con ritmo, movimiento con vida.


domingo, 8 de abril de 2012

Melodía cinética – Secuencia de movimiento.


FORMACIÓN en: Movimiento Orgánico 
- DIPLOMATURA -

Módulo 6 - Secuencias de movimiento.
·         Concepto de secuencia. Aprendizaje temporal y espacial.
·         Modulación de la energía y de los impulsos.
·         Fluidez del movimiento.
·         Armonía corporal.
·         Secuencias de ejercicios determinados  en diferentes planos y orientaciones.






Melodía cinética – Secuencia de movimiento.


Las actividades cotidianas están compuestas de múltiples movimientos de diversa complejidad. En la realidad no existe un único movimiento aislado enmarcado por una contracción tónica y su correspondiente distensión. Este movimiento, reducido a su máxima simplicidad es como el punto de una línea, la “célula” del movimiento, el movimiento más básico. Las acciones por el contrario, están formadas por series de movimientos encadenados unidos secuencialmente.


Una secuencia de movimientos está constituida formando una unidad clara y perceptible, con un principio, un recorrido y un final. Y también con un significado.

Podríamos comparar el movimiento –las secuencias de movimiento-, con el lenguaje. El movimiento más simple sería similar a una vocalización o a una letra. La secuencia de movimientos más elemental correspondería en el lenguaje, a una palabra, cualquiera que sea el número de sus letras. Una letra aislada, al igual que un único y simple movimiento, no tienen ningún significado. Una palabra, sin embargo, adquiere ya una significación. Las palabras pueden unirse entre sí formando frases, enriqueciendo y ampliando el significado. Igual puede hacerse -y se hace- con los movimientos. Por esta razón, a la secuencia de movimiento la llamamos también “frase de movimiento”. Las frases -tanto de palabras como de movimientos- pueden seguir uniéndose formando un texto o un poema, expresando y transmitiendo imágenes, sentimientos o emociones.


En el aprendizaje espontáneo del movimiento -y también del lenguaje-, no se aprende hoy a realizar un movimiento único, mañana otro, y así hasta concluir con todos los movimientos o letras del abecedario, para pasar después a una segunda lección en la que aprenderíamos a enlazar una letra con otra formando palabras, o un movimiento con otro formando secuencias. El movimiento y el lenguaje se aprenden en la vida, a través de nuestra relación con el entorno y las demás personas, recreando el medio en el que vivimos, expresándonos y comunicándonos con los demás. Cuantas más posibilidades tengamos de movernos y relacionarnos, más rico se irá haciendo nuestro lenguaje verbal y corporal. Cuanto más podamos investigar, jugar, disfrutar y recrear nuestro lenguaje, mejor será nuestra comunicación.


Al principio, los movimientos son descoordinados, impulsivos, rudimentarios, balbucientes, globales. No se sabe ajustar la tensión que cada movimiento requiere. No hay independización y por lo tanto se producen muchos movimientos parásitos innecesarios que en lugar de enriquecer, adornar o embellecer la acción, la afean y ensucian. Se sufren desequilibrios, cortes o paradas que rompen la unidad de la acción. No se calculan bien las distancias ni las trayectorias. No se mantiene un tempo continuo y unitario. El movimiento parece que se realiza a golpes, unas veces yendo deprisa y otras cortando lo que se está llevando a cabo. A veces parece haber inquietud por acabar, y otras, no saber qué hacer. En definitiva, no hay control ni fluidez de movimiento.

En el lenguaje ocurre un proceso similar. No se vocaliza bien. Se confunden los sonidos y las letras. No se ordenan adecuadamente. La realización no es limpia, tiene tachaduras, retoques, rectificaciones. La expresión es confusa y el significado por tanto, tampoco es claro. La escritura es un proceso complejo y difícil de realizar, tanto a niveles expresivos como técnicos, sino iguales, si similares al movimiento. Se inicia a una edad relativamente tardía desde el nacimiento, porque requiere un grado de maduración neurológica. El niño ha debido llegar antes a un cierto dominio y control del movimiento junto con una relativa estructuración temporal y espacial. Antes ha tenido que realizar muchos “palotes” y “garabatos” correspondientes a la etapa de movimiento rudimentario. La escritura, a niveles técnicos, es un acto motor que requiere un gran ajuste del tono muscular, independización, coordinación y secuencialidad.

En esta etapa primitiva de experimentación espontánea se aprenden ya aspectos básicos del lenguaje hablado o cinético. Respecto al movimiento, se va aprendiendo a regular el tono, afinándolo según lo exige cada movimiento concreto; se llega a una cierta independización y coordinación de los diferentes miembros; se adquiere también una medida y control del tiempo y del espacio en cuanto a duración, distancia, trayectoria, direcciones, etc. Junto con el aprendizaje y dominio del movimiento se lleva a cabo un proceso de equilibración, o de adaptación a la gravedad, ajustando la estabilidad postural. Y en la medida en que se va resolviendo ese problema, el movimiento se hace más libre, fluido y armónico.

En esas primeras etapas del aprendizaje, podría decirse que no se logran aun lenguajes personales propios, pero no es exacto. Lo llamado “propio” personal y característico de cada uno, se va construyendo desde el principio, en la interacción con los demás, sobre todo, las personas más allegadas. Desde el principio, el movimiento no es sólo algo físico. El elemento físico es la materia donde se graba lo psíquico. La calidad con la que se desarrolla el movimiento queda determinada por el ámbito emocional en el que se aprende y se desenvuelve el movimiento. Sin embargo, la destreza con la que se ejecuta, la secuencialidad, la fluidez, la organización y el control, siguen siendo solamente relativos.

Si queremos progresar en el dominio del lenguaje, tanto cinético como hablado o escrito, -u otro lenguaje cualquiera: pictórico, musical, etc.-, no tenemos que dejar de investigar y experimentar nunca nuevas posibilidades, variaciones y enfoques. Pero tenemos también que organizar y estructurar los aprendizajes; practicar y desarrollar técnicas concretas de movimiento, de escritura, de expresión; limar y pulir lo que ya sabemos desbrozándolo de aspectos inútiles que enturbian y oscurecen la expresión; plantearse metas a alcanzar.

De esa manera llegaremos a adquirir un lenguaje propio y personal tanto a niveles técnicos como expresivos. Habremos llegado a conseguir un lenguaje fluido, armónico, definido y claro que transcurre como una melodía. Nos comunicaremos mejor y con menos esfuerzo.

En la secuencia, frase de movimiento o melodía cinética como lo denominó LURIA (21), -¡qué bonita definición “melodía de movimiento” que ya expresa todo lo que es la secuencialidad!-, se suceden encadenadamente impulsos de diverso grado, con variaciones y modulaciones tónicas, que se enlazan formando una unidad. Pueden combinarse y unirse diversos movimientos, grandes o pequeños, en variados trayectos, direcciones o planos, acompañados de una determinada modulación rítmica.

Pueden también sucederse una serie de posiciones, transformaciones posturales, juego con el equilibrio y con el espacio, en una continuada y variada distribución del peso del cuerpo. Puede haber a la vez transformación postural, modulación tónica y rítmica, transformación de las distintas partes del cuerpo y desplazamiento en el espacio total. Pueden enlazarse y combinarse todos los elementos a la vez o pueden utilizarse sólo unos pocos. La melodía puede ser tocada por un instrumento de la orquesta corporal o pueden intervenir todos los instrumentos en diferentes coordinaciones y combinaciones.

En todo caso ha de haber una claridad de ejecución y de expresión. La realización no admite dudas, imprecisiones, bloqueos, desequilibrios ni rupturas.

El dominio de la técnica permite al ejecutante, centrarse en lo que está viviendo, y posibilita la expresión de los propios sentimientos “conscientemente” con un estilo personal, inconfundible y único.

En síntesis, la secuencia de movimiento, es una melodía de movimientos, tocada por las diferentes partes del cuerpo, formando una orquesta, donde a veces tocan todos a la vez, en otros momentos solo tocan algunos, en algún otro una zona corporal –o instrumento- toca solo siendo el protagonista. Pero siempre, toda la orquesta, todo el cuerpo, está sintiendo y percibiendo lo que hacen los demás sirviéndoles de apoyo. Y, si es una melodía, se realiza sobre una base temporal y rítmica, donde tienen lugar diversas intensidades, duraciones, crescendos, silencios…