sábado, 30 de enero de 2016

- MOVIMIENTO - EXPRESIÓN CORPORAL - DANZA - TEATRO - Alfa Institut: EL TEMPO, PULSO VITAL DEL MOVIMIENTO.

- MOVIMIENTO - EXPRESIÓN CORPORAL - DANZA - TEATRO - Alfa Institut: EL TEMPO, PULSO VITAL DEL MOVIMIENTO.: EL TEMPO –PULSO VITAL DEL    MOVIMIENTO.-           Fragmento del libro EXPRESIÓN CORPORAL - ARTE DEL MOVIMIENTO Las bases prácticas d...

La definición de Tempo se refiere a la rapidez o lentitud con la que se desarrolla una secuencia rítmica o de movimiento. Sin embargo, su vivencia y la carga emocional que el tempo conlleva no se encuentra en la velocidad, sino en el ánimo que le suscita al intérprete. La transmisión emocional que conlleva siempre dependerá de la vida interior del que lo ejecuta.

sábado, 23 de enero de 2016

FÍSICA CUÁNTICA



FÍSICA CUÁNTICA
El tao de la física – Fritjof Capra. 
Luis Carcamo Editor. Madrid 1984
Recopilado por Joaquín Benito Vallejo
La concepción de la física cambió radicalmente tras el desarrollo independiente de dos teorías: la de la relatividad por un lado y la física atómica, por otro. A partir de aquí se destruyen todos los conceptos principales de la concepción newtoniana del mundo: la noción del espacio y tiempo absolutos; las partículas sólidas elementales; la naturaleza estrictamente causal de los fenómenos físicos; el ideal de una descripción objetiva de la naturaleza.
Hay que destacar la figura extraordinaria  del hombre que inició este proceso: Albert Einstein,  con dos artículos publicados ya en 1905, que revolucionaron el pensamiento. Una fue la teoría de la relatividad y la otra, una nueva forma de ver la radiación electromagnética que se convirtió en la característica de la física cuántica: la teoría de los fenómenos atómicos.
La teoría cuántica fue elaborada 20 años más tarde por todo un equipo de físicos, a partir de Einstein que fue quien puso los cimientos de la civilización moderna. 
El creía firmemente en la armonía inherente de la naturaleza, y durante toda su vida se dedicó a encontrar el fundamento unificado de la física.  
Según la teoría de la relatividad, el espacio no es tridimensional y el tiempo no es una entidad separada. 
Espacio y tiempo están íntimamente relacionados y forman un continuo cuatridimensional. 
No se puede hablar de espacio sin hablar de tiempo y viceversa. Tampoco existe ningún flujo universal de tiempo. Todo es relativo según la posición y el estado de los observadores. 
Dos acontecimientos que se ven ocurrir simultáneamente por un observador, pueden ocurrir en diferentes secuencias temporales para otros. Espacio y tiempo se convierten en meros elementos del lenguaje que los observadores utilizan para describir los fenómenos.
Los conceptos de espacio y tiempo son tan básicos para la descripción de los fenómenos naturales que su modificación supone, la modificación de toda la estructura que empleamos para describir la naturaleza. 
La consecuencia principal de esto supone la conciencia de que la masa no es más que una forma de energía. Incluso un objeto en reposo tiene energía almacenada en su masa y la relación entre las dos viene dada por la famosa ecuación E = mc 2, siendo c la velocidad de la luz. La velocidad de la luz es fundamental para la teoría de la relatividad.
El armazón de la teoría incluye a la fuerza de la gravedad –atracción mutua de todos los cuerpos sólidos-. Esta fuerza tiene el efecto de curvar el espacio y el tiempo, lo que significa que la geometría bidimensional de un plano no puede aplicarse a la superficie de una esfera. 
Mientras que sobre un plano se pueden trazar líneas rectas, en una esfera esto no es posible. El espacio tridimensional es realmente curvo y la curvatura es causada por el campo gravitacional de los cuerpos sólidos.
Alrededor de una estrella o planeta, el espacio, -así  como el tiempo, ya que son inseparables-, está curvado en relación a su masa. Los términos absolutas de espacio-tiempo no existen, así como tampoco el espacio vacío.
Rutherford descubrió que los átomos no son partículas sólidas y duras, sino que se componen de vastas regiones de espacio, en el cual, las partículas extremadamente pequeñas –los electrones- se mueven alrededor del núcleo, encadenados a él por fuerzas eléctricas. 
(No es fácil hacerse una idea del tamaño del átomo. Es la cien millonésima parte de un centímetro. Y su núcleo es infinitamente más pequeño aún. Si imaginamos un átomo del tamaño de la cúpula de la catedral de San Pedro, su núcleo sería como un grano de sal situado en su centro, mientras que los electrones serían como motas de polvo girando a su alrededor)
El número de electrones en los átomos de un elemento determinan sus propiedades químicas. Las interacciones entre los átomos dieron lugar a los diversos procesos químicos. Todo lo referente a la química puede explicarse en base a las leyes de la física atómica.
Las unidades subatómicas de materia son entidades muy abstractas que tienen un aspecto dual. Aparecen a veces como partículas  y otras como ondas. La luz puede manifestarse dualmente como ondas o partículas. Parece imposible percibir que una cosa pueda ser al mismo tiempo una partícula –entidad confinada en un volumen- y una onda –que se extiende por el espacio-.
Plank descubrió que la energía de la radiación no se emite continuamente sino que aparece en forma de paquetes de energía
Einstein  llamó a estos paquetes cuantos -de ahí viene el nombre de física cuántica- y los reconoció como un aspecto fundamental de la naturaleza. 
La luz y cualquier otra forma de irradiación electromagnética pueden aparecer como ondas y como cuantos. 
Los cuantos han sido aceptados como partículas y se les llama fotones. Pero son partículas sin masa y siempre viajando a la velocidad de la luz. 
La aparente contradicción entre partícula y onda fue resuelta de forma inesperada y se llamó concepto de la realidad de la materia
La materia subatómica no existe con seguridad en determinados lugares sino que tiene tendencia a existir y los sucesos atómicos no ocurren con seguridad en determinados tiempos sino que muestran tendencias a existir. 
Estas tendencias se muestran como probabilidades y están asociadas con cantidades matemáticas que toman la forma de ondas. 
Esta es la razón por la que las partículas pueden ser al mismo tiempo ondas. 
No son ondas tridimensionales, reales, sino ondas de probabilidad. Todas las leyes de la física cuántica se expresan a niveles de probabilidad. No se puede predecir un suceso atómico, solo la probabilidad de ocurrir. 
Se han demolido así los conceptos clásicos de objetos sólidos y principios deterministas de la naturaleza.  ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­Los objetos se reducen a patrones de probabilidades semejantes a la onda y estos patrones al final representan probabilidades de interconexiones.  
Las partículas no tienen ningún significado como entidades aisladas, sino que solo pueden entenderse como interconexiones.
La teoría cuántica ha revelado de esta manera una unidad básica del universo. No se puede descomponer el mundo en las unidades más pequeñas existentes independientemente. 
No hay ningún bloque básico de construcción aislado, sino una complicada telaraña de relaciones entre las varias partes del conjunto
Estas relaciones siempre incluyen al observador de un modo esencial. 
Las propiedades de cualquier objeto solo pueden comprenderse en los términos de la interacción entre el objeto y el observador.
La materia sólida es fundamentalmente espacio vacío en lo que a la distribución de la masa se refiere, qué es lo que a la materia le da su aspecto sólido. 
Esto radica en la extraordinaria estabilidad  mecánica de los átomos, que nunca se destruye, que mantiene siempre sus propiedades. 
El aspecto sólido de la materia es la consecuencia de un típico efecto cuántico relacionado con el aspecto dual onda partícula. 
Cuando una partícula está confinada a una pequeña región del espacio reacciona a su confinamiento  moviéndose alrededor con más rapidez cuanto más pequeña es la región de confinamiento.
Hay 2 fuerzas que compiten: –electrones ligados al núcleo mediante fuerzas eléctricas que tratan de mantenerlos tan cerca como sea posible. Estos responden a su confinamiento moviéndose  rápidamente, cuanto más apretados están al núcleo más alta será su velocidad -700 km x segundo- estas velocidades hace que el átomo aparezca como una esfera rígida del mismo modo que una hélice que gira muy deprisa aparece como un disco compacto.. 
Es muy difícil comprimir más los átomos, por eso aparece como un aspecto sólido. Los electrones establecen órbitas de modo que hay un óptimo equilibrio entre la atracción y la renuencia. Más que partículas que giran alrededor del núcleo hemos de imaginar ondas de  probabilidad  ordenadas en diferentes órbitas.  
En las órbitas las ondas de electrón tienen que estar ordenadas de tal manera que sus extremos se encuentren formando  patrones como ondas permanentes. 
Estos patrones aparecen siempre que las ondas estén confinadas a una región finita. Las ondas de electrón en un átomo solo pueden existir en ciertas órbitas con diámetros definidos.  
El electrón puede saltar a otras órbitas si recibe la cantidad necesaria de energía, entonces se dice que el electrón está excitado, desde el cual volverá a su estado elemental liberando el electrón la energía excedente en la forma de un cuanto o fotón.
  Las tendencias a existir; partículas que reaccionan  al confinamiento con movimiento; átomos que cambian de pronto de un estado a otro; y una esencial interconexión de todos los fenómenos, son algunos de los rasgos insólitos del mundo atómico. 
La fuerza básica que origina todos los fenómenos es familiar y puede experimentarse en el mundo macroscópico. 
Es la fuerza de atracción eléctrica entre el núcleo  atómico cargado positivamente  y los electrones cargados negativamente. 
La interacción de esta fuerza con las ondas de los electrones da lugar a la tremenda variedad de estructuras y fenómenos. 
Es responsable de todas las reacciones químicas y de la formación de moléculas: agregados de varios átomos unidos por atracción mutua. 
La interacción entre los electrones y los núcleos atómicos es la base de todos los sólidos, líquidos y gases y también de todos los organismos vivos  y de los procesos biológicos.
Los núcleos juegan el papel de centros estables, extremadamente pequeños, que constituyen la fuente de la fuerza eléctrica y forman los esqueletos de las estructuras moleculares.  
Para comprender estas estructuras, así como la mayoría de los fenómenos naturales solo necesitamos saber la carga y la masa de los núcleos. 
Sin embargo, para conocer de lo que la materia está hecha es preciso estudiar los núcleos, los cuales contienen prácticamente toda su masa. 
La principal tarea es comprender la estructura de los núcleos, sus componentes y las fuerzas que les mantienen juntos y apretados.
El primer paso para la comprensión de la estructura nuclear fue el descubrimiento del neutrón como segundo componente del núcleo, partícula que tiene más o menos la misma masa que el protón, -primer componente nuclear- dos mil veces la masa del electrón pero sin carga eléctrica. 
Los núcleos de todos los elementos químicos están constituidos de protones y neutrones.  
La fuerza nuclear que conservan estas partículas tan apretadamente unidas dentro del núcleo era un fenómeno desconocido.  
No podía ser de origen electromagnético ya que los neutrones son neutros
Un núcleo atómico es aproximadamente cien mil veces más pequeño que la totalidad del átomo y sin embargo contiene toda la masa del átomo
Ello significa que la materia dentro del núcleo es  extremadamente densa. 
Si todo el cuerpo humano fuese comprimido a una densidad nuclear ocuparía un espacio similar a una cabeza de alfiler. La elevada densidad no es la única propiedad extraordinaria. 
Los nucleones –protones y neutrones- responden a su  confinamiento con altas velocidades y puesto que están apretados dentro de un volumen muy pequeño su reacción es tanto más violenta.  
Se precipitan alrededor del núcleo con velocidades de 50.000 Km por segundo. 
Podemos representarla por un líquido extremadamente denso que está hirviendo y burbujeado con viveza. 
El estudio de la materia muestra que la mayor parte está concentrada en diminutas gotas separadas por enormes distancias. 
En el vasto espacio entre las gotas nucleares  sólidas e hirviendo agitadamente se mueven los electrones. 
La energía constante  fluye y mana del sol, nuestro vínculo vital con el mundo de lo enorme es un resultado de reacciones nucleares en el mundo de lo infinitamente  pequeño.
La teoría de la relatividad nos ha obligado a modificar nuestro concepto de partícula  de un modo esencial. Demostró que la masa no tiene nada que ver con ninguna sustancia, sino que es una forma de energía
La energía es una cantidad dinámica, asociada con la actividad y los procesos. Si la masa de una partícula es equivalente a una cantidad de energía significa que la partícula no puede considerarse como un objeto estático, sino como un patrón dinámico, un  proceso que  la energía se manifiesta en sí misma como masa de partícula. 
Dirac reveló una simetría fundamental ente la materia y la antimateria. Implica esto que para cada partícula existe una antipartícula de igual masa y de carga opuesta. Al electrón –carga negativa- se opone el positrón –carga positiva-.
Cuando dos partículas colisionan con altas energías se hacen pedazos pero estos pedazos no son más pequeños.- 
Las partículas subatómicas son así destructibles e indestructibles  al mismo tiempo. 
Solo cuando adoptemos el concepto dinámico, relativista, desaparece la paradoja. 
Los experimentos han demostrado la naturaleza cambiante de las partículas  
La materia ha aparecido completamente mutante. Todas las partículas pueden ser trasmutadas en otras. Pueden ser creadas y pueden desvanecerse. 
Todo el universo aparece como una telaraña dinámica de patrones de energía inseparables
Todos los modelos encontrados reflejan la unidad básica y el carácter dinámico de la materia. Las propiedades de la partícula solo pueden entenderse en términos de su actividad y de su interacción con el entorno. 
La partícula no puede considerarse como una entidad aislada sino como integrante del conjunto.  
Las fuerzas entre las partículas, -atracción repulsión mutua- son representadas como intercambio de otras partículas. 
Es una consecuencia del carácter espacio tiempo cuatridimensional  del mundo subatómico que nuestra intuición ni nuestro lenguaje pueden entender muy bien.  
Une las fuerzas entre los componentes de la materia con las propiedades de otros componentes de la materia y así, unifica los dos conceptos fuerza y materia que antes habían parecido ser  diferentes.  
Fuerza y materia se consideran ahora con un origen común en los patrones dinámicos que llamamos partículas.  
El hecho de que las partículas se influyan mutuamente a través de las fuerzas que se manifiestan como el intercambio de otras partículas, es todavía otra razón por la que el mundo subatómico no  pueda descomponerse  en partes integrantes.  
Desde el nivel macroscópico hasta el nivel nuclear, las fuerzas que mantienen unidas las cosas son  relativamente débiles y es una buena aproximación decir que las cosas se componen de partes constituyentes: moléculas, átomos, núcleos, protones, neutrones. 
Sin embargo en cuando a la partícula esto ya no es posible. El mundo de la partícula no puede descomponerse en componentes elementales.
El universo se experimenta como un conjunto dinámico inseparable que siempre incluye de una manera  esencial al observador. Los conceptos tradicionales de espacio y tiempo, objetos aislados, y causa y efecto, pierden su significado.

Otros libros de Fitjof  Capra
El punto crucial. Ediciones Integral. Barcelona 1985
La trama de la vida. Ed. Anagrama. Barcelona 1988
Las conexiones ocultas. –Implicaciones sociales, medioambientales, económicas y biológicas de una nueva visión del mundo-. Ed. Anagrama. Barcelona 2003


domingo, 1 de noviembre de 2015

Disfrutar del movimiento

Joaquín Benito Vallejo

Quiero hablar del disfrute del movimiento, más allá de sentirlo meramente a niveles físicos, sino de que el movimiento, lento y profundo, nos transporte más allá de lo físico y nos transmita sentimientos. Impregnarse del movimiento para abrir la puerta a las emociones y que el movimiento cobre vida y sea expresivo. Que no se quede en el mero análisis físico aunque este sea pormenorizado y profundo.

Para analizar hay que parcializar, dividir, sentir las zonas o las funciones aisladas, perdiendo de vista el conjunto. Quiero sentir el conjunto y que este, aporte mucho más que el análisis detallado físico, de lo que ocurre en un musculo o articulación determinada. Quiero captar la actitud general del cuerpo en el movimiento, la emoción subyacente, el clima anímico.

El movimiento, antes que nada, ha de ser sentido y disfrutado. Hay que saborearlo como un manjar, como un  pastel, como un buen vino o un licor. Y como la bebida o la comida puede haber en él múltiples y diversos sabores: dulce, agrio, fuerte, suave, acido, soso, salado, combinados entre ellos adquiriendo infinidad de matices. 

Utilizo la imagen del sabor  porque es quizá la más asequible para todas las personas en general. El placer de la comida y la bebida. Aunque he visto muchas veces como la comida se engulle sin saborearla, y por lo tanto no disfrutándola, únicamente saciando el hambre o la voracidad. O comiendo solo determinados platos porque ellos contienen tal o cual propiedad curativa.

Pero este ejemplo también me sirve para explicar cómo no debe hacerse el movimiento, tragándolo sin saborearlo.

Con la comida y la bebida hay que permitir que impregne las papilas gustativas del paladar y de la lengua para extraer los sabores, y los olores. Si tragamos no damos tiempo para saborear.

Si las emociones yacen y se expresan en el cuerpo, con el movimiento sentido, se suscitan sentimientos, se activa la imaginación, nos conduce a la búsqueda y a la creatividad.

Ese ha sido y es mi objetivo, hoy más que nunca.

Hoy más que nunca porque el movimiento es realizado de una manera mecanicista, como el programa de una lavadora. Se ha impuesto la mecanización. El cuerpo humano es considerado como un hardware al que hay que instalar un software. El hardware trabaja mientras se está instalando el software. Una vez instalado, todo se repite ordenadamente como manda el programa. Esta es la moda del momento y por muchos años. ¿Quién concibe que el movimiento se pueda disfrutar? ¿Quién cree que el movimiento es un manjar que abre y despierta todos los sentidos, el  mejor estímulo para el cerebro, y  que nos libera, nos limpia, nos relaja, nos enaltece…?

Nuestra educación y nuestra cultura separaron cuerpo y mente, separaron el aspecto físico humano del aspecto psico-socio-emocional.

El cuerpo no puede ser separado de la mente. Nunca. Hoy, las modas, al trabajar el cuerpo, también dicen que trabajan la mente. No puede ser de otra manera, porque son inseparables. Pero a la mente se la trabaja, como he dicho antes, como un software, instalando en el cuerpo –en el cerebro- un programa informático.

En el movimiento está todo el cuerpo implicado, aunque a veces hay una zona que es la protagonista. Pero no debemos quedarnos en esta percepción fragmentaria y parcial. El cuerpo entero es el soporte del movimiento. Con sus apoyos, con su postura, con su gama de tensiones, con su respiración, con su pálpito, con su actitud, con su tempo y su melodía, con el espacio en que se forma y dibuja. Con los demás.  La emoción no se vislumbra en una parte del cuerpo, se refleja en todo él. Si estamos alegres o tristes, o enojados, es todo el cuerpo el que lo siente y lo manifiesta, no solo una pierna o un brazo, o la pelvis o la cara. 

Al principio de experimentar el movimiento puede darse en la mayoría de las personas, una percepción simple y escasa del aspecto físico del movimiento. En personas muy sensibles se dará una percepción más honda, lo que nos indica que están viviendo el movimiento más plenamente. La vida va más allá de lo físico. En la vida hay emociones, sentimientos, imaginación, creatividad. La materia física es el soporte de la vida emocional y mental. Y la vida mental no es solo un programa de acción como un software que se instala en una máquina  respondiendo solo a unas directrices.

La mayoría de los métodos o técnicas de movimiento son así. Aunque pregonen que trabajan o potencian la unidad cuerpo mente. La mente no puede aislarse del cuerpo. Es imposible. En cualquier cosa que hagamos está presente la dimensión mental. Pero esta dimensión puede reducirse a la mínima expresión, o puede estar plenamente involucrada. Puede ser una percepción mecanicista, rudimentaria, meramente física o por el contrario, puede ser emocional, imaginativa, creativa. Esta dimensión del movimiento no suele tenerse en cuenta. Se cree que el movimiento solo es algo físico y que su objetivo y utilidad es meramente física. Algo así como creer que la comida solo sirve para alimentarse y no para disfrutar con ella. Algo así como creer que la sexualidad solo sirve para tener hijos.

Lo que aparentemente no sirve para nada, es lo más placentero y  enriquecedor, a nivel sensorial, mental, cerebral, cognitivo, emocional.
 


 Y tú, lector, ¿Qué piensas de esto?  ¿Crees que el movimiento se puede saborear? ¿lo has saboreado? ¿O solo buscas la utilidad del movimiento, como un ejercicio que sirve para algo? ¿Solo te satisface la meta o por el contrario, lo que disfrutas es el camino?  ¿Te gusta la rutina  o la creatividad? ¿Has practicado técnicas rutinarias? ¿Cuales? ¿Has disfrutado del movimiento creativo?
Te agradecemos nos aportes tus opiniones.

martes, 28 de julio de 2015

EDUCACIÓN COMO CASTRACIÓN ¿Por qué el esclavo ama al amo?




LA EDUCACIÓN COMO CASTRACIÓN y DOMESTICACIÓN
Joaquín Benito Vallejo
¿Por qué el esclavo ama  al amo?
Diferentes causas y efectos pueden interrelacionarse  en este cometido, pero estamos seguros que el origen de todo yace en la educación represora.
 Vamos a esbozar en principio una pequeña síntesis  esquemática y genérica de la que pueden desprenderse infinidad de variantes y que posteriormente se ampliará.

(1) La educación represora, entendida ésta como la represión de los impulsos naturales innatos del ser vivo humano, que conlleva: 
(2) la frustración y anulación como SER auto organizado independiente y libre, así como de su: 
(3) desinterés y desconocimiento del mundo que le rodea; Si se genera un ser frustrado, desrealizado, lógicamente es un individuo: 
(4) egoísta, incapaz de valorar a los demás; Todo se refuerza y justifica 
(5) por la inculcación pareja de una ideología –o religión- autoritaria;

La represión de los impulsos innatos abarca un amplio campo. Reich lo restringe casi exclusivamente a los impulsos sexuales, aunque su concepto de sexualidad abarca al concepto de placer.  El campo de la sexualidad puede verse como un campo restringido, no así el placer. Todos los impulsos naturales conllevan la satisfacción del placer. El placer no está solo en su consecución sino también en el proceso para alcanzarlo.

El impulso primordial no solo del ser humano sino de todo ser vivo, es la exploración del medio entorno, porque es donde ha de vivir, alimentarse y relacionarse, el medio donde se nace y se vive.  
La capacidad de explorar forma parte de la energía vital del propio cuerpo del explorador
Es la fuerza de la vida por ser, hacer, conocer, desarrollarse, crecer, relacionarse, comunicarse, compartir. Es abrirse al mundo y a los demás. 
Esa exploración lo es todo. Explorar significa hacer, actuar y ello nos convierte en SER. -Somos porque hacemos-.
Este hacer irradia en una doble vertiente hacia adentro y hacia afuera. 
Hacia adentro, se refiere al propio ser que actúa, que explora. 
Hacia afuera se encuentra el medio que nos rodea, que es explorado.  
Por un lado conduce a hacerse a sí mismo al moverse y explorar  mientras que por el otro lleva a  conocer y desarrollar recursos para moverse en el medio ambiente donde se vive. 
Explorando el entorno se desarrollan todas las capacidades personales, corporales, sensoriales y motrices lo que significa  empoderarse, adquirir un poder propio como sujeto activo.  
El ser se hace actuando. Y explorando el entorno se conoce este y se desarrollan capacidades para desenvolverse en él, adaptándolo y modificándolo. 
Explorar implica sentir, observar, experimentar, disfrutar, jugar, calcular, programar, proyectar, crear, ejecutar, evaluar, modificar…  pensar. 
Toda la exploración se realiza mediante el juego que no es más que ejercitar los impulsos naturales disfrutando con ello. 
Explorando se desarrolla el conocimiento y los propios recursos. Y a la inversa, explorando, el explorador se autorrealiza a sí mismo, como un ser independiente y distinto a los demás seres, con un poder propio. 
La exploración del entorno con el propio cuerpo, el propio movimiento, el propio sentir, la propia experimentación, genera la propia opinión respecto a ese entorno, no la opinión ni las creencias de los demás. Genera un pensamiento propio basado en la propia experimentación. 

Hay que subrayar además que el ser humano, como todo ser vivo pero en mayor medida, vive en sociedad, relacionándose con los demás seres de su propia especie. 

Luego, por una parte el entorno que explora es fundamentalmente un entorno social. Y la exploración se lleva a cabo en relación con los demás seres de su propia especie. Lo que hace y explora aun siendo hecho por uno mismo es hecho con la participación de los demás. 
Esa exploración interrelacionada  es lo que va a hacer que la propia autogestión del entorno sea en muchos casos una cogestión con los demás

Los demás nos ayudan a ser y a hacernos, nos hacen crecer mejor, nos potencian. 

La  exploración entonces, va a enseñar a relacionarse y a actuar con los demás
Va a enseñar, que a la vez que cada uno –al actuar- se empodera, se aprecia y se valora a sí mismo, también se produce un aprecio, respeto  y valoración de los demás, un compañerismo.  
Tanto la exploración del entorno como la autogestión con los demás, le va a enseñar a regular y modular sus propios impulsos naturales en relación con el entorno y con las demás personas. 
Esta regulación conducirá a un equilibrio entre el Yo y los Otros

Ni el Yo ni los Otros pueden ser menospreciados ni supervalorados, uno respecto al otro. En relación con los demás se origina la empatía, la solidaridad, la colaboración. Cada ser se hace único, independiente, distinto y sin embargo, complementario de los demás.


La represión de los impulsos innatos naturales conlleva el deterioro, si no la anulación, de todas las capacidades expuestas anteriormente en mayor o menor medida. 
Queda mermada la capacidad de hacer y por lo tanto de ser. Aparece la frustración, la incapacidad, la impotencia, la rabia o la resignación, la angustia.. Todo impulso que no es desarrollado hacia afuera actuando sobre el entorno, es dirigido entonces hacia adentro de uno mismo quemando el propio organismo y frustrando e incapacitando por tanto al propio ser. Comienza desde la cuna, con la actitud y comportamiento de los padres. Con la actitud prohibitiva de hacer o explorar: eso no se toca, eso no se hace, eso no se dice…, seguido del castigo o la agresión por hacer, tocar, decir…  y la correspondiente culpabilización. -Téngase en cuenta que esta represión comienza desde la primera infancia, cuando el niño o niña dependen para todo de los padres-. Así pues, el impulso natural de hacer es cercenado, incluso el deseo de hacer, las ganas, la motivación para hacer se ve atrofiado poco a poco. Entonces, la energía dirigida a hacer se emplea en no hacer, en acorazarse, en impedirse, en atarse, en contenerse. El acorazamiento es una defensa contra el deseo de hacer y contra el dolor que ello causa. Acorazándose se deja de sentir. Se hace uno de piedra. El cuerpo físico y mental se crispa, se contrae hasta ahogar no solo la capacidad de hacer sino el propio deseo en su raíz, y la imaginación de que el deseo y la posibilidad de hacer existe. Esto se ve ya claramente en el adulto donde el deseo, efectivamente, ni se imagina que pueda existir.

Cortar los impulsos naturales como el de exploración, conlleva la frustración y anulación como SER por un lado, mientras que en la otra dirección, hacia el medio externo, genera la pérdida de motivación e interés, por tanto, el desconocimiento,  de lo que ocurre en ese medio. Impedir la exploración es matar la curiosidad, la capacidad de sorprenderse y asombrarse.  Pierde la capacidad  de interesarse por lo que pasa en el mundo circundante, y con ello se asienta la ignorancia y la falta de opinión y crítica. No se asombra de que se vean estrellas en el cielo. No se interesa por el origen de la vida. No se estremece porque haya personas que no tengan para comer. Se cree que todo viene hecho por dios o quien sea. Que las cosas son así porque son así o deben ser así.  Que las cosas han sido así desde siempre. Desde que el mundo es mundo, y no pueden ser de otra manera. Unos son ricos y otros pobres. Unos mandan y otros obedecen.  Que se ha nacido para trabajar. La represión y el impedimento de desarrollar los impulsos naturales, que describimos de modo general como el impulso de explorar y conocer el medio entorno, ahoga el espíritu de curiosear, investigar, admirarse, asombrarse, e interesarse  por todo lo que nos rodea. Y, si la exploración del medio, significa experimentar y de la experimentación nace el contraste, la capacidad de opinar, de distinguir, de dilucidar, es decir, una actitud  y capacidad críticas, la anegación de esa capacidad conduce a la falta de crítica, de discriminación, de opinión. Con todo lo cual se asienta la ignorancia de por vida. ¡Qué mayor pérdida es, si no, la capacidad de interés, de saber, de conocer, que es adonde conduce la curiosidad primitiva infantil!

        Seguid y observad a un niño desde que nace hasta su adolescencia y juventud. El comienzo de la vida es un despliegue de acción. Todo lo quiere tocar, ver, experimentar. Todo él es un torbellino. Siente curiosidad por todo, se apasiona por ello, irradia interés y vitalidad… Hacia los 4 años vemos con estupor como todo esto se va apagando. La escuela ya acaba con el interés, empieza la rutina y la desmotivación.

Inculcación de una ideología.- La represión del deseo de hacer, -que como hemos visto, anula la capacidad de ser, así como la capacidad de interesare por lo que pasa en el mundo, siembra y acrecienta la idea de una autoridad que es la que solo puede hacer. A la que los demás debemos obedecer. La educación se fragua en la familia. Los padres son en primer lugar los representantes de toda autoridad. Ellos son los que saben, los que imponen las normas, los castigos, el orden que se ha de seguir. El padre es por antonomasia el símbolo y la encarnación de la autoridad. Esto implica también que la sociedad sea fundamentalmente patriarcal y machista. La imagen del padre y de la autoridad  será proyectada después sobre todo aquél que tiene un poder, un saber, una riqueza: los padres, los mayores, el maestro, el médico, el cura, el patrón, el que tiene el dinero o el poder, los que gobiernan. El alcalde, el presidente de lo que sea. El ministro, el papa. Dios en último término como máximo representante de la autoridad. Todos ellos simbolizan el orden establecido. Solamente al conseguir alguno de esos rangos se puede llegar a mandar a los que están por debajo. –Estructura jerárquica- Esa ideología implica la obediencia al orden establecido como si ella fuera la ley de la vida.  Por un lado, a la vez que  se establece el temor a la autoridad, se establece también la admiración a esa autoridad. Temer y admirar. Temo al padre y le admiro por lo que vale y representa, levanto un mito. Le temo pero quiero llegar a ser como él. De modo que tenemos que prepararnos para ser como ellos. O para estar a su lado obedeciendo e implantado a la vez, su ordenamiento, porque estando a su lado puedo conseguir favores y beneficios, incluso llegar a dar nuestra vida si su ordenanza lo necesita. La iglesia o la patria es esa arcadia por la que todos, llegado el caso, hemos de sacrificarnos. Esa ideología o religión supone la implantación también de un esquema mental rígido, cuadriculado, estrecho,  de aquello que hemos de pensar e incluso de sentir. De tal modo que llegamos a no poder imaginar ni concebir algo distinto a lo establecido. La ideología y la religión nos ata, quedamos al servicio de una idea. Una idea y de una creencia contraria a nuestras necesidades naturales reales. Nos sacrificamos por el jefe y la ideología. Le amamos para que nos dé sus migajas.  Nos convertimos en sus esclavos. Y podemos llegar a matar o morir por defenderla. La ideología modifica la estructura psíquica de las personas, se reproduce y se convierte en una fuerza activa en contra de las necesidades reales –económicas y vitales- de las personas.


 Egocentrismo. Al no ser satisfechas las necesidades vitales más básicas, aquellas que nos realizan como seres humanos, desarrollamos la carencia más primigenia también: no somos nosotros, somos solo un simulacro de lo que pudiéramos haber sido. No somos independientes, no estamos autorrealizados.  Si el acto autónomo de hacer  nos empodera, ahora quedamos desempoderados, desrealizados, desposeídos. Un ser que no se ha hecho como ser no puede pensar en otros seres. No puede ser altruista. Es en el fondo un egoísta y un narcisista. Obedece al que tiene el poder pero no se preocupa de él más que en esa medida. Y a los demás, a los que no tienen el poder, intenta dominarlos, engañarlos, manipularlos. Su frustración, su no ser, su complejo de inferioridad se descarga contra los demás que puede, aquellos que son inferiores a él. A los demás se les ve como antagonistas contra los que hay que luchar. Piensa que el hombre es un lobo para el hombre y así ha de comportarse. Los demás son enemigos, contra los que hay que estar alerta y luchar. Ha de aprovecharse de los demás. Ha de subir en el escalafón a costa de los demás.


Luego, el esclavo ama al amo por que le han educado para ello. Mejor dicho, le han domesticado. En la base de todo está la represión de los impulsos vitales naturales, el de explorar el medio y conocerle a la vez que hacerse a sí mismo. Esto acarrea su frustración y desrealización como ser autónomo libre e independiente. Le hace desentenderse del mundo circundante y de los otros. Con lo cual pierde todo su interés por el mundo de donde se deriva la ignorancia, y se convierte en un individuo egoísta que solo ve a los demás como enemigos contendientes. Esto se refuerza con la inculcación de la ideología autoritaria implícita en la educación represiva autoritaria: la obediencia, el miedo, y la admiración a la autoridad. Implicando además un esquema mental rígido y cuadriculado incapaz de concebir otras formas de ser y de pensar. Esto viene reforzado a la vez con el cercenamiento de la exploración del entorno, del desinterés por el mundo, la implantación de la ignorancia, la falta de motivación por conocer, por  leer, por saber. 
Todo esto consolida la formación de ciudadanos peleles y marionetas, cuya única función en la vida es vivir para trabajar y obedecer. Aquí está ya sentado y sembrado todo el germen. 
Pero aun así, el poder despliega otros poderes para que en el transcurso se escapen los menos posibles, porque ese yugo impuesto desde la cuna puede romperse de muchas maneras. Para que esto no ocurra o se dé lo menos posible, resulta que el poder está detentado por sociópatas, gente sin escrúpulos,  sin ninguna empatía, que engañan, manipulan, mienten y roban. (Una o quizá la principal característica del sociópata es alcanzar el poder porque de esa manera cumple mejor sus necesidades de dominio y manipulación.) Gente que paradójicamente han sido también reprimidos en sus impulsos vitales primarios, pero que al contrario que la gente común han llegado a ocupar la autoridad,  porque la lucha que han desplegado para llegar arriba es mayor, disponen de más medios para ello, son más agresivos, son auténticos depredadores. 
En épocas pasadas imponían férreas dictaduras mientras que ahora han aprendido por sus manipulaciones a aparentar ser demócratas. Las leyes que imponen son más sofisticadas. Además de esto controlan los medios de comunicación, radio, televisión, prensa, etc. haciendo que estos medios solo digan las cosas que a ellos les interesan. Sin olvidar los programas estupidizantes.

 Aportaciones Bibliográficas
1.     Del acto al pensamiento – H. Wallon – Editorial Psique – Buenos Aires 1987
2.     La función del orgasmo – W Reich – Biblioteca de psicología profunda  - Editoral Paidos – Buenos Aires 1972
3.     Psicología de las masas del fascismo  - W Reich  - Editorial Ayuso – Madrid 1972







miércoles, 10 de junio de 2015

EGOCENTRISMO - EXCENTRISMO



EGOCENTRISMO – EXCENTRISMO


Equilibrio entre estar en sí – estar en el otro
-   estar en el interior de uno mismo - estar en el espacio exterior con los otros    
-      Estar dentro y fuera
-       En el cuerpo y el espacio
-       En el Yo y en los Otros
-       En la persona y en la sociedad

Ambos campos son antagónicos y complementarios, no pueden ser uno sin otro / dualista / complementario / ambivalente / simbiosis

Lo mismo a nivel del cuerpo, -del Movimiento- musculatura agonista y antagonista – equilibrio de fuerzas – equilibrio de flexibilidad


Hay que estar en el rol activo y en el rol pasivo y en ambos a la vez –

Es vital estar en el cuerpo y en la acción que se está realizando
En el cuerpo que sostiene y en la herramienta que se utiliza

Estar en sí y estar en –con- el otro
-       En la conversación
-       En el amor
-       En la terapia
-       En la educación
-       En la enseñanza
-       En la compañía
-       En la ayuda
-       En la enfermedad
-       En la tristeza
-       En la alegría
-       En pareja
-       En grupo


Estar en –con- el otro, sin dejar de estar en sí mismo.
compartir / aceptar - adaptarse

En las clases de Movimiento, hay que tener en cuenta estos aspectos.


En ejercicios de pareja o grupo, en que uno está con el otro/s, sin hacer nada o haciendo algo.


Sentir, percibir, tener conciencia del Yo, del espacio, de los otros
-       Llevar – dejarse llevar - fluir – equilibrios – contrafuerzas – espejos – simetrías -